El baloncesto es, después del fútbol, uno de los deportes que más aficionados tiene y sobre el que más apuestas deportivas se realizan. Como en el fútbol, y el resto de los deportes, es necesario tener algún tipo de estrategia para obtener el mayor retorno posible por el dinero apostado.

En el baloncesto, tenemos varias opciones estratégicas diferentes. Tenemos la posibilidad de hacer apuestas de baloncesto en vivo, similares a las de futbol en vivo. La diferencia principal es que en los partidos de baloncesto puede haber prórroga en forma habitual. En ese caso, debemos verificar, antes de apostar, si nuestra casa de apuestas contempla o no la prórroga en las apuestas de baloncesto.

Cuando el partido ha sobrepasado la mitad del tiempo reglamentario, con prórroga no incluida en las apuestas, y la puntuación total se encuentra muy por debajo de la línea establecida por la casa de apuestas, deberíamos apostar a under antes de que la cuota comience a subir.

En el caso de que el resultado final válido para la casa de apuestas sea el total, incluidas todas las prórrogas, y con un resultado igualado o muy parejo transcurridos ¾ del partido, debemos aprovechar esta oportunidad apostando a over ya que es probable que, en el tiempo adicional, se supere la línea de la casa de apuestas.

Está claro que también puede suceder que el resultado supere la línea aún sin prórroga, o esté por debajo, con tiempos adicionales. En ese caso, si queremos asegurar el resultado, podemos optar por el trading en los últimos minutos de partido, según la tendencia.

Si tenemos cuenta en varias casas de apuestas online, podemos optar por apostar en aquellas casas que no cubren la prórroga, cuando supongamos que el total de puntos no superará la línea de puntos establecida, y apostaremos en las que sí incluyen prórroga, cuando supongamos que se superará esa base.

Además de la apuesta over/under, en baloncesto podemos hacer las mismas apuestas que en otros deportes, como apuestas sencillas a ganador que, generalmente, se ofrecen con hándicap. En este caso, debemos verifica, en primer lugar, que la diferencia entre ambos equipos sea lo suficientemente importante como para que el favorito gane por una diferencia igual o superior a su hándicap.

Entonces haremos dos apuestas, para minimizar las posibilidades de perder dinero: por un lado, apostaremos al favorito con hándicap; por el otro, apostamos al no favorito, sin hándicap. Si gana el no favorito, ganaremos, con seguridad, con un buen retorno. Si gana el favorito por su hándicap o más, también ganamos. Es decir que, la única posibilidad de perder con esta estrategia de apuestas, es que el favorito gane por menos de su hándicap.